Servir a mi gente es devolverle un favor a la vida: alfabetizadora
• Virginia de la Cruz Pérez comparte sus conocimientos en tsotsil y transforma vidas a través de la enseñanza
Para Virginia de la Cruz Pérez, enseñar a leer y escribir es mucho más que compartir conocimientos: es una forma de servir a su pueblo, devolverle a la vida un poco de lo recibido y encontrar, en cada aprendizaje, una razón para sentirse viva y orgullosa de su labor.
“Dicen que si no vives para servir, no sirves para vivir. Servirle a mi gente es devolverle un favor a la vida. Me hace sentir orgullosa”, expresa con emoción al recordar lo que la motivó a sumarse a la iniciativa del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, para llevar la educación hasta el último rincón de Chiapas.
Su experiencia como alfabetizadora forma parte del esfuerzo colectivo que ha dado reconocimiento internacional a Chiapas Puede, en el contexto del Premio Unesco de Alfabetización 2026, otorgado a este programa por su labor educativa con un enfoque bilingüe e intercultural, especialmente dirigido a las comunidades indígenas.
Con el esfuerzo de quienes enseñan, aprenden y construyen nuevos materiales, Chiapas Puede siembra conocimientos y cosecha esperanza en los pueblos, abriendo caminos hacia nuevas oportunidades y una vida con mayor bienestar. Bajo la guía de la Secretaría de Educación, encabezada por Roger Mandujano, el programa reconoce la riqueza de las lenguas originarias, los saberes ancestrales y el aprendizaje comunitario como pilares fundamentales para transformar la educación desde la identidad de cada pueblo.
Desde la localidad de Chiotic, en el municipio de San Juan Chamula, Virginia comparte sus conocimientos en tsotsil, su lengua materna. Entre risas, juegos y conversaciones sobre la vida cotidiana, acompaña a sus educandos en el descubrimiento de la lectura y la escritura, demostrando que aprender también es fortalecer los vínculos, compartir experiencias y construir comunidad.