Casa Blanca dice que Trump no quiere gente muerta en EE.UU.
El presidente Donald Trump no quiere ver gente “herida o muerta en las calles de Estados Unidos”, declaró este lunes (26.01.2026) la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, tras la muerte de dos personas en protestas contra redadas de inmigrantes en Mineápolis.
Al mismo tiempo, el presidente republicano quiere que cese “la resistencia y el caos” en esa ciudad del norte del país, donde las manifestaciones son diarias contra los agentes de la policía migratoria o fronteriza.
Ante la muerte de un enfermero, ocurrida el sábado pasado, por disparos mientras forcejeaba con agentes de la policía fronteriza en una calle de Mineápolis, el presidente quiere “que la investigación continúe y que los hechos guíen el caso”.
Casa Blanca culpa a los demócratas
La muerte de Alex Pretti, es una “tragedia” que se debe a “una resistencia delibera y hostil de los líderes demócratas en Minesota”, añadió la portavoz.
“Durante semanas, el gobernador Walz, el alcalde Jacob Frey y otros demócratas electos estuvieron difundiendo mentiras sobre los agentes federales del orden que arriesgan la vida a diario para sacar de nuestras calles a los peores extranjeros criminales en situación ilegal” acusó la portavoz.
El gobernador Walz y el alcalde Frey exigen la retirada de los agentes federales que efectúan redadas masivas en urbes como Mineápolis, oficialmente “ciudades santuario”, es decir, que rehúsan cooperar en materia de inmigración.
Uno de últimos movimiento de Trump respecto a la crisis que vive Minnesota es el envío de su ‘zar’ de la frontera, Tom Homan, para supervisar el operativo, en un gesto interpretado por algunos medios como un distanciamiento respecto a la gestión del líder de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, quien hasta ahora ha estado al frente del despliegue. Leavitt aseguró sin embargo que Trump mantiene su confianza con la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y Bovino.
(mn/afp, efe)