Integridad sin precedentes: Bajo el liderazgo del gobernador, arranca en Chiapas la ruta hacia la certificación ISO Antisoborno.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.– En un hecho sin precedentes, el Gobierno del Estado de Chiapas dio inicio a la implementación del Sistema de Gestión Antisoborno conforme a la norma ISO 37001:2025 en la Secretaría de Salud, marcando un paso firme hacia la consolidación de una administración pública basada en la integridad y la transparencia.
Este proceso, impulsado bajo el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, busca que en un periodo de seis meses se obtenga la certificación internacional antisoborno, posicionando a la entidad como referente nacional en la adopción de estándares globales para el combate a la corrupción.
Durante la reunión de trabajo, la titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Ana Laura Romero Basurto, destacó que esta estrategia representa una transformación profunda en la cultura institucional.
“Estamos sentando las bases de un gobierno íntegro, donde la ética pública se convierta en una práctica cotidiana. Esta certificación permitirá prevenir, detectar y sancionar actos de corrupción con estándares internacionales”, afirmó.
Por su parte, el secretario de Salud, Omar Gómez Cruz, subrayó que el sector salud está comprometido con la transparencia y la rendición de cuentas, lo que contribuirá a fortalecer la confianza ciudadana y garantizar el uso eficiente de los recursos públicos.
La exposición técnica estuvo a cargo de Luis Domingo López Díaz, representante de American Trust Register, quien explicó los alcances de la norma ISO 37001:2025, respaldada por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y la Organización de los Estados Americanos.
Asimismo, participaron equipos técnicos de las dependencias involucradas, quienes serán responsables de la implementación, seguimiento y cumplimiento del sistema antisoborno.
Con estas acciones, el Gobierno de Chiapas avanza en la modernización de la gestión pública, consolidando un modelo enfocado en la integridad, la transparencia y el combate frontal a la corrupción, alineado con los principios de la Nueva ERA: Cero Corrupción y Cero Impunidad.