La delincuencia organizada también viola la soberanía
Tras el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo tener en la mira a organizaciones criminales transnacionales como el Cartel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), de México, que extienden sus tentáculos por toda América Latina, con empresas y conglomerados transnacionales del crimen organizado.
habló con el investigador y académico Edgardo Buscaglia, experto en Derecho y Economía de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y asesor antidelincuencia organizada, con experiencia en 118 países desde 1990.
: ¿De qué hablamos cuando nos referimos a las empresas multinacionales del narcotráfico?
Edgardo Buscaglia: Son empresas legalmente constituidas que cometen 23 tipos de delitos económicos tipificados, desde la compraventa de seres humanos al tráfico de migrantes, desde el tráfico de armas y de estupefacientes hasta delitos cibernéticos.
Tienen un rol no solo en el lavado del dinero sucio que surge de esos delitos, sino también en brindarles a los delincuentes la capacidad de transporte, flotillas de camiones, aviones, barcos, a nombre de empresas registradas legalmente, que en su mayoría son multinacionales legales formales.
¿Cómo logran esos conglomerados del crimen organizado asentarse en los diferentes países? ¿Qué rol juegan las instituciones y la política en ello?
Reciben protección de la clase política. Un ejemplo es Genaro García Luna, exministro de Seguridad del expresidente mexicano Felipe Calderón. García Luna era miembro del Cartel de Sinaloa, lavaba dinero para ellos y ayudaba en el transporte de drogas.
Sin esa protección, esas empresas transnacionales del crimen organizado no se pueden expandir con la facilidad que lo hace, por ejemplo, también el Primeiro Comando Vermelho de Brasil.
La dimensión política es la más importante para esas organizaciones, que aspiran ya no a disputar poderío entre ellas, sino a transformarse en empresas legales. En el caso de México, gobernado por la delincuencia organizada, hay siete grupos criminales transnacionales que controlan gran parte del territorio. Lo que permite eso es la protección política que reciben esos grupos criminales.
¿Cómo funcionan esas empresas? ¿A qué actividades delictivas se dedican?
Son organizaciones legales que pagan impuestos, que gobiernan en el mejor sentido de la palabra. La mafia yakuza, en Japón, por ejemplo, construye canchas de golf, centros de vacaciones.
En el caso de Nicolás Maduro, en Venezuela están las empresas de Alex Saab, uno de los principales contratistas de construcción de viviendas populares del Gobierno venezolano, y de una empresa ligada a la compra de alimentos para la gente más vulnerable de Venezuela, y aparece como una especie de tentáculo del Estado venezolano. O el famoso caso de corrupción en la constructora Odebrecht en Brasil.
Ese tipo de vinculación entre la empresa privada y el político que la protege es fundamental para que un fiscal pueda tipificar delincuencia organizada y no asociación ilícita, que es otro tipo de delito que abarca pandillas, bandas que son menos sofisticadas.
El financiamiento oficial de los presupuestos del Estado a través de la operación de empresas multinacionales hace que sea posible una situación como la de Venezuela, que, a pesar de lo que hizo el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue sin caerse porque en el fondo sigue manteniendo a la estructura chavista, porque si no, el país explota.
En Venezuela se ha llegado al último estadio de ese desarrollo, cuando la delincuencia organizada transnacional se fusiona tanto con un Estado, que no se puede separar al Estado de la delincuencia organizada. Y no necesariamente se trata de narcotráfico, sino también de flujos de oro ilegal que van a parar a Qatar, o a Emiratos Árabes Unidos. Luego es procesado y vendido como joyas, con otros países involucrados en ello.
Detrás del contrabando de cigarrillos en Paraguay, por ejemplo, también está la delincuencia organizada, y se da lo que se llama convergence or organized crime, la convergencia del tráfico de cigarrillos, el de armas, la trata de personas y el tráfico de drogas. También hay que mencionar en este contexto los fraudes con criptomonedas.
¿Qué resultados podría tener la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que desmantele la “protección política” de los carteles?
El mecanismo que usa Trump es informarle a Sheinbaum que si no desarma esa protección política, él se va a ver obligado a actuar. La presidenta Sheinbaum responde que el Estado mexicano no quiere tropas estadounidenses en su territorio, porque eso violaría la soberanía nacional.
Pero si Trump ve un beneficio político tangible, va a seguir adelante. Lo va hacer de manera subrepticia o abiertamente. Pero dado que la relación de EE. UU. con México es mucho más sensible en lo comercial y financiero, la metodología de Trump va a ser militarmente más diplomática, eliminando quirúrgicamente esa protección política y a esos grupos de empresarios legales que le permiten a los carteles mexicanos operar con impunidad dentro del territorio y más allá. Porque además le conviene tener una presidenta mexicana estable, dependiente de él, como sucedió en cierta forma con López Obrador.
Pero la metodología de Trump es transaccional y mercantilista, no se queda en la dimensión de la seguridad nacional. Sheinbaum se encuentra ante un tsunami de demandas de Trump, que van desde lo comercial de cara a China, hasta la seguridad. Con él no será posible cooperación judicial. Sheinbaum es tan débil como lo eran Calderón, Fox, Peña Nieto y López Obrador para desmantelar a la estructura criminal de su propio partido.
Necesita que haya un pacto de acuerdo entre los partidos para limpiar a todos al mismo tiempo, como hicieron los colombianos, como hizo Italia en los años 90. México todavía no está en ese estadio de un pacto político de integridad para comenzar a atacar a la ciénaga política relacionada con la delincuencia organizada. Tampoco se le puede achacar la culpa a MORENA, esto es algo que viene desde la tradición mexicana del partido único del Estado, el PRI.
También las multinacionales del crimen organizado violan la soberanía de los países, si bien de manera encubierta.
El método Trump de “o te cuadras o te invado” tiene un criterio autocrático, feudal y patrimonialista. Eso sí, viola claramente la doctrina de soberanía de acuerdo al derecho internacional.
Además, suspendió la aplicación en EE. UU. de la ley contra prácticas corruptas (Foreign Corrupt Practices Act, FCPA). Pero no se trata de pensar que Trump sea el “malo” y Sheinbaum la “buena”.
Cuando los políticos de un gobierno están involucrados en el crimen organizado, y este invade el territorio de un país con drogas, con tráfico de migrantes, también está violando la soberanía nacional.
El tema de la delincuencia organizada que sigue operando entre México y Estados Unidos se podría abordar de manera respetuosa de la soberanía de ambos países, llamando a la cooperación internacional, para desmanterlar la estructura de protección política a través de una comisión bicameral formada por jueces, fiscales y policías.
Así colabora Alemania con India, por ejemplo. Esas convenciones son un instrumento que, además, requiere de un control judicial adecuado para que no se violen los derechos humanos de las personas imputadas o de las víctimas mismas. El problema es que, actuando como actúa, Trump gana muchos más puntos políticos de cara a la elección intermedia, un voto duro del 35 al 40 por ciento.
Edgardo Buscaglia es académico principal en Derecho y Economía de la universidad de Columbia, Nueva York. Es asesor antidelincuencia organizada, con experiencia en 122 países desde 1990. Es presidente ad honorem del Instituto de Acción Ciudadana, y es internacionalmente conocido por trabajar junto con autoridades judiciales y junto a movimientos civiles para combatir y prevenir el crimen organizado en Italia, Rumania, México y Argentina, entre otros 118 países. Ha publicado, entre otros 12 libros, Lavado de dinero y corrupción política (Penguin Random House) y Vacíos de poder en México. Cómo combatir la delincuencia organizada (Penguin Random House).
(ms)