La pedagogía del Buen Vivir en Chiapas enriquece la reflexión educativa nacional: Luciano Concheiro
• Su presencia en Chiapas fortalece los esfuerzos por consolidar un modelo educativo más incluyente, arraigado en la diversidad cultural y lingüística de los pueblos que dan identidad al estado
“El Lekil Kuxlejal (Buen Vivir) no es una utopía abstracta, sino una práctica cotidiana donde la vida se comprende en equilibrio permanente con la comunidad, el cosmos y la Madre Tierra (Nantik Lum)”, compartió Luciano Concheiro durante una de sus visitas de colaboración en Chiapas junto a la Secretaría de Educación.
En el marco de la Nueva ERA educativa impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, y fortalecida por el secretario de Educación, Roger Mandujano, la participación de Luciano Concheiro Bórquez, autoridad educativa de la Ciudad de México y uno de los principales impulsores de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), representa una valiosa convergencia entre la reflexión académica, los saberes comunitarios y la construcción de políticas públicas con enfoque intercultural.
Su presencia en Chiapas también reviste especial relevancia por su labor como investigador y estudioso de los procesos educativos transformadores que hoy emergen desde el sur del país. A través del diálogo con comunidades, docentes y autoridades educativas, Concheiro documenta y analiza las nuevas aportaciones pedagógicas construidas en Chiapas, contribuyendo a posicionarlas en el debate educativo nacional y latinoamericano como experiencias innovadoras que recuperan la identidad, la diversidad y el sentido comunitario del aprendizaje.
Desde la visión del Lekil Kuxlejal —concebido como uno de los pilares de la pedagogía de las conciencias—, Concheiro se integra como una voz que acompaña y fortalece la transformación educativa que hoy se impulsa en Chiapas, reconociendo que las experiencias desarrolladas en el estado constituyen referentes para la construcción de pedagogías decoloniales y pluriculturales que valoran las lenguas indígenas, los conocimientos ancestrales y la diversidad de territorios que conforman el tejido social chiapaneco.
“En este proceso de transformación nacional, la recuperación de un sentido humanista y el ejercicio de la autodeterminación de los pueblos resultan estratégicos para proyectar un nuevo horizonte de futuro, una utopía posible”, señaló Concheiro al referirse a los procesos de formación e interculturalidad que ocupan un lugar central dentro del corazón de la NEM.
